Haga un caldo con un buen trozo de falda, la col, dos ajos porros, dos nabos, un chorizo, dos cebollas y dos dientes de ajo, todo en pedazos menudos, con una hoja de laurel y pimienta en granos. Cocínelo hasta que pueda deshilachar la carne.
Haga un sofrito con aceite, dos ajos majados, dos cebollas picaditas, la sal y puré de tomate. Cuando el sofrito esté a medias, añada la carne deshilachada y el caldo. Cocínelo bien tapado para que las fibras de la carne absorban el caldo y el sofrito. Añádale los pimientos asados rotos, sal augusto, la harina de Castilla (disuelta en un poco de la salsa), el vinagre (en lugar de vinagre puede echarle el zumo de un limón verde) y el vino seco. Hiérvalo todo un rato más.
Puede servirlo con papas hervidas y ruedas de cebolla cruda.